domingo, 21 de febrero de 2010

''Australopithecus Africanus''


Australopithecus africanus es una especie de homínido fósil de Sudáfrica. Su nombre significa “mono del sur de África”. Los primeros restos fósiles, el cráneo de un niño conocido como el niño de Taung, fueron descubierto en 1924 por Raymond Dart en Taung, Sudáfrica,1 pero no fue tomado en cuenta hasta 30 años después. Posteriores descubrimientos se realizaron en Sterkfontein y Makapansgat.

Características;

Como otros Australopithecus, A. africanus tenía una marcha bípeda, aunque aun conservaba costumbres arborícolas. Su peso oscilaba entre los 33 y 67 kg, con una estatura de 1,50 m.
Su capacidad craneana es de 480 cm³ a 520 cm³,2 muy por debajo de los 1.500 cm³ del ser humano actual. Su caja craneal es más alta y redondeada que la de los antropomorfos, y su esqueleto postcraneal es similar al de Australopithecus afarensis.
Su cara es más corta. Presenta menor prognatismo (la mandíbula está adelantada con respecto al maxilar), unido a un menor tamaño de piezas dentales.
Sus piezas dentales no se diferencian mucho de las del humano. Los caninos eran pequeños, sin sobresalir como en los antropomorfos, y los incisivos eran tan pequeños como los nuestros. Recientes estudios han demostrado que podía partir semillas y frutos secos grandes con sus dientes, lo que le habría dado una gran ventaja en épocas de escasez de otros alimentos más blandos.3
También es importante mencionar que desaparece el diastema (separación entre incisivos), o es muy escaso.
Por tanto, notamos una reducción de caninos e incisivos y hay un mayor énfasis de la masticación en el resto de la dentadura.
Otro punto importante es el dimorfismo sexual.4 5
La cronología es difícil de determinar por la características de los yacimientos. Algunas fuentes barajan cifras desde más de 2 millones de años de antigüedad hasta menos de 3 millones;6 otras lo datan entre 2,5 y 3,3 millones de años7

lunes, 15 de febrero de 2010


Homo sapiens sapiens
Artículo de la Enciclopedia Libre Universal en Español.
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También llamado hombre de Cro-Magnon, el antecedente directo del hombre actual.

El Homo sapiens sapiens es una subespecie del Homo sapiens, la única que aún sobrevive de todo el género Homo y de los homínidos. Por lo tanto, sus parientes vivos más cercanos son los grandes simios (a los que pertenece), como el gorila, el chimpancé o el orangután.

Homo sapiens sapiens significa “hombre que piensa”.

El Homo sapiens sapiens es una subespecie de origen africano, aparecida hace unos 45.000/100.000 años, que se ha extendido por todo el mundo, incluyendo la Antártida. Su expansión por Europa coincide con la extinción de su coetáneo (el hombre de Neanderthal, Homo neanderthalensis). Últimamente, ha llegado incluso a pasearse fuera de su planeta y visitar La Luna de forma puntual.

Los descubrimientos en el yacimiento de Atapuerca (España) pueden modificar de manera importante la cronología de la Prehistoria en Europa. Estos fósiles presentan una combinación de rasgos que han permitido atribuirlo a una nueva especie humana, el Homo antecessor, antepasado común del neandertal y el cromañón.

El nombre de Homo sapiens sapiens en algunas clasificaciones es sustituido por el de Homo sapiens únicamente, al considerarse la especie monotípica, lo cual sucede en aquellas hipótesis en las que a las otras subespecies se les da el rango de especie. En la actualidad los cientificos aún debaten sobre el correcto nivel taxonómico, por lo que en los textos se pueden encontrar ambas denominaciones para identificar esta línea filogenética.

lunes, 1 de febrero de 2010


Lucy (AL 288-1) es el esqueleto de un homínido perteneciente a la especie Australopithecus afarensis, de 3,2 millones de años, descubierto por el estadounidense Donald Johanson el 24 de noviembre de 1974 a 150 km de Adís Abeba, Etiopía.

Se trata del esqueleto de una hembra de alrededor de 1 metro de altura, de aproximadamente 27 kg de peso (en vida), de unos 20 años de edad (las muelas del juicio estaban recién salidas) y que al parecer tuvo hijos, aunque no se sabe cuántos.

El nombre Lucy proviene de la canción "Lucy in the sky with diamonds" del conjunto musical The Beatles, que escuchaban los miembros del grupo investigador la noche posterior al hallazgo.

Dotada de un cráneo minúsculo, comparable al de un simio, Lucy había andado sobre sus miembros posteriores, signo formal de una evolución hacia la hominización. La capacidad bípeda de Lucy puede ser deducida de la forma de su pelvis, así como también de la articulación de la rodilla.

Hasta 1977, la comunidad científica no tomó en consideración el hallazgo de Johanson y su equipo del International Afar Research Expedition. La revista Science aceptó publicar el descubrimiento de un homínido que desde entonces se llamó Australopithecus afarensis.

[editar] Edad de Lucy
La datación de una capa de material volcánico en el emplazamiento por el método de potasio-argón, dio una edad inicial de 3 millones de años con un margen de error de 200.000 años. Sin embargo, el material presentaba ciertas impurezas, haciendo la datación no muy precisa. Mediante la aplicación de otros métodos, incluyendo bioestratigrafía, paleomagnetismo, entre otros, se corrigió la datación a una edad de 3,2 millones de años. En el mismo sitio, un año después, se hallaron restos pertenecientes a un mínimo de seis individuos, dos de ellos de niños de unos cinco años, pero el esqueleto más completo fue el de Lucy, de quien se encontraron un total de 42 huesos.

El Hombre de Piltdown


El Hombre de Piltdown: El Período de Tiempo

Una vez se pensó que el hombre de Piltdown (Eoanthropus Dawsoni) era el "eslabón perdido" entre el hombre y el mono. Los primeros fragmentos de Piltdown fueron descubiertos en 1912. De allí en adelante, más de 500 ensayos científicos fueron escritos acerca del hombre de Piltdown en un período de 40 años. El descubrimiento probó ser un engaño en 1953.

El Hombre de Piltdown: Los Restos Fósiles

El Hombre de Piltdown consistía de dos cráneos humanos, una quijada de orangután, una muela de elefante, un diente de hipopótamo, y un colmillo de chimpancé. Sir Kenneth Oakley ha determinado que los cráneos humanos tienen aproximadamente 620 años. Han podido haber pertenecido a Indios Ona de la Patagonia, debido a que sus cráneos eran usualmente densos. Cráneos densos es un rasgo común entre los indios Ona. La mandíbula de orangután tiene aproximadamente 500 años, tal vez proviene de Sarawak. Se piensa que la muela de elefante proviene de Tunisia. Se piensa que el diente de hipopótamo vino de Malta o tal vez Sicilia. El colmillo perteneció a un chimpancé del Pleistoceno. Los restos del Piltdown fueron esparcidos a propósito alrededor de una cantera en Piltdown, Inglaterra, para que fueran "descubiertos" más tarde como evidencia de la evolución y el desarrollo del hombre desde el mono. Los cráneos habían sido tratados con ácido. A todos los restos de fósiles se les aplicó una solución de sulfato de hierro. El colmillo fue pintado de marrón y remendado con goma de mascar. Las muelas fueron limadas. Rompieron cuidadosamente la parte de la mandíbula del orangután que la conectaba al cráneo, para que no mostrara evidencia de que la mandíbula no pertenecía a un cráneo humano.

El Hombre de Piltdown: Los Perpetradores

Se piensa que el engaño del hombre de Piltdown fue perpetrado por Charles Dawson, un arqueólogo, geólogo y coleccionista de fósiles para el Museo Británico. Sin embargo, nadie sabe a ciencia cierta quién estuvo involucrado. Existe un número de otros sospechosos, incluyendo a Sir Arthur Smith Woodward, encargado del departamento del Museo de Historia Natural de Inglaterra.

El Hombre de Piltdown: Un Engaño Deliberado

El hombre de Piltdown fue obviamente un engaño deliberado. Después de una investigación crítica, el engaño fue descubierto rápidamente. Sin embargo, el "resultado" no fue investigado propiamente sino hasta cuarenta años después del "descubrimiento" inicial. Esto fue debido primeramente a las excelentes credenciales de los hombres que hicieron el "descubrimiento." Muy pocos expertos sospecharon un fraude. No fue sino hasta 1949, cuando los fósiles fueron fechados usando la técnica de absorción de flúor, que la autenticidad del "descubrimiento" fue puesta en duda. Es verdad que la prueba de flúor no se desarrolló sino hasta muchos años después del engaño. Sin embargo, las marcas de limado en los dientes, y el hecho de que el "desgaste" era al revés, pudo haber sido obvio inmediatamente durante cualquier inspección desde el principio mismo.

El Hombre de Piltdown: Una Advertencia General

La historia del hombre de Piltdown constituye una advertencia para todos nosotros. Debemos investigar más profundamente cualquier y toda la data cuidadosamente. No solamente contendemos contra la oscuridad del pasado, sino contra las intenciones ocultas de hombres ambiciosos.

miércoles, 16 de diciembre de 2009

PLACAS TECTONICAS


Placa tectónica o Placa litosférica es un fragmento de litosfera que se desplaza como un bloque rígido sin presentar deformación interna sobre la astenosfera de la Tierra.
La tectónica de placas es la teoría que explica la estructura y dinámica de la superficie de la Tierra. Establece que la litosfera (la porción superior más fría y rígida de la Tierra) está fragmentada en una serie de placas que se desplazan sobre el manto terrestre. Esta teoría también describe el movimiento de las placas, sus direcciones e interacciones. La litosfera terrestre está dividida en 15 grandes placas[cita requerida] y en varias placas menores o microplacas. En los bordes de las placas se concentra actividad sísmica, volcánica y tectónica. Esto da lugar a la formación de grandes cadenas y cuencas.
Hasta ahora la Tierra es el único planeta del Sistema Solar con placas tectónicas activas, aunque hay evidencias de que Marte, Venus y alguno de los satélites galileanos como Europa fueron tectónicamente activos en tiempos remotos.

DESCUBRIMIENTO:
Aunque la teoría de la tectónica de placas fue formalmente establecida en los años 1960 y en los 1970, en realidad esta es producto de más de dos siglos de observaciones geológicas y geofísicas. Por ejemplo, en el siglo XIX se observó que existieron numerosas cuencas sedimentarias en el pasado de la Tierra, con espesores estratigráficos de hasta diez veces los observados en el interior de los continentes, y que estas fueron deformadas posteriormente por procesos desconocidos originando cordilleras montañosas. A estas cuencas se les denominó geosinclinal y al proceso de deformación orogénesis. Otro descubrimiento del siglo XIX fue la documentación de una cadena montañosa o "dorsal" en medio del Océano Atlántico que observaciones posteriores mostraron que se extendía formando una red continua por todos los océanos.
Un avance significativo en el problema de la formación de los geosinclinales y sus orogénias ocurrió entre 1908 y 1912 cuando Alfred Wegener propuso que las masas continentales estaban en movimiento y que estas se habían fragmentado de un supercontinente que denominó Pangea. El movimiento de las masas continentales deformarían los sedimentos geosinclinales acumulados en sus bordes levantando nuevas cadenas montañosas. Wegener creía que los continentes se deslizaban sobre la superficie de la corteza bajo los océanos como un bloque de madera sobre una mesa y que esto se debía a fuerzas de marea producto de deriva de los polos. Sin embargo, pronto fue demostrado que estas fuerzas son del orden de una diez millonésima a una centésima de millonésima de la fuerza de gravedad, lo que hacia imposible que estas pudieran plegar y levantar las masas de las cordilleras montañosas.
La teoría de la Tectónica de placas explicó finalmente que todos estos fenómenos (deriva continental, formación de cordilleras continentales y submarinas) son manifestaciones de procesos de liberación del calor original de la Tierra adquirido durante su formación. Estos procesos fragmentan la litosfera en baldosas, hacen que se separen, deriven y deformen la superficie terrestre.

TIPOS DE PLACAS:

Las placas litosféricas son esencialmente de dos tipos, en función de la clase de corteza que forma su superficie. Hay dos clases de corteza. la oceánica y la continental.
Placas oceánicas. Son placas cubiertas íntegramente por corteza oceánica, delgada y de composición básica. Aparecerán sumergidas en toda su extensión, salvo por la presencia de edificios volcánicos intraplaca, de los que más altos aparecen emergidos, o por arcos de islas en alguno de sus bordes. Los ejemplos más notables se encuentran en el Pacífico: la placa Pacífica, la placa de Nazca, la placa de Cocos y la placa Filipina.
Placas mixtas. Son placas cubiertas en parte por corteza continental y en parte por corteza oceánica. La mayoría de las placas tienen este carácter. Para que una placa fuera íntegramente continental tendría que carecer de bordes de tipo divergente (dorsales) en su contorno. En teoría esto es posible en fases de convergencia y colisión de fragmentos continentales, y de hecho pueden interpretarse así algunas subplacas de las que forman los continentes. Valen como ejemplos de placas mixtas la placa Sudamericana o la placa Euroasiática.

lunes, 30 de noviembre de 2009

LA TEORÍA DE LA DERIVA CONTINENTAL


La teoría de la deriva continental fue propuesta originalmente por Alfred wegener en 1912 quien la formuló basándose entre otras cosas, en la manera en que parecen encajar las formas de los continentes a cada lado del Océano Atlántico, como África y Sudamérica (de lo que ya se habían percatado anteriormente Benjamin Franklin y otros). También tuvo en cuenta el parecido de la fauna fósil de los continentes septentrionales y ciertas formaciones geológicas. Más en general, Wegener conjeturó que el conjunto de los continentes actuales estuvieron unidos en el pasado remoto de la Tierra, formando un supercontinente, denominado Pangea. Este planteamiento fue inicialmente descartado por la mayoría de sus compañeros, ya que su teoría carecía de un mecanismo para explicar la deriva de los continentes. En su tesis original, propuso que los continentes se desplazaban sobre el manto de la Tierra de la misma forma en que uno desplaza una alfombra sobre el piso de una habitación. Sin embargo, la enorme fuerza de fricción implicada, motivó el rechazo de la explicación de Wegener, y la puesta en suspenso, como hipótesis interesante pero no probada, de la idea del desplazamiento continental. En síntesis, la deriva continental es el desplazamiento lento y continuo de las masas continentales.

lunes, 23 de noviembre de 2009

PANGEA


Pangea (Pangaea) era el supercontinente formado por la unión de todos los continentes actuales que se cree que existió durante las eras Paleozoica y Mesozoica, antes de que los continentes que lo componían fuesen separados por el movimiento de las placas tectónicas y conformaran su configuración actual. Este nombre aparentemente fue usado por primera vez por el alemán Alfred Wegener, principal autor de la teoría de la deriva continental, en 1912. Procede del prefijo griego "pan" que significa "todo" y de la palabra en griego "gea" "suelo" o "tierra" (Γαῖα Gaĩa, Γαῖη Gaĩê o Γῆ Gễ). De este modo, quedaría una palabra cuyo significado es "toda la tierra".

Se cree que la forma original de Pangea era una masa de tierra con forma de "C" distribuida a través del Ecuador. Ya que el tamaño masivo de Pangea era muy amplio, las regiones internas de tierra debieron ser muy secas debido a la falta de precipitación. El gran supercontinente habría permitido que los animales terrestres emigraran libremente desde el Polo Sur al Polo Norte. Al extenso océano que una vez rodeó al supercontinente de Pangea se le ha denominado Pantalasa (Panthalassa).

Se estima que Pangea se formó a finales del período Pérmico (hace aproximadamente 300 millones de años) cuando los continentes, que antes estaban separados, se unieron formando un sólo supercontinente rodeado por un único mar.


Mapa físico de Pangea basado en el de Christopher R. Scotese.Pangea habría comenzado a fragmentarse entre finales del Triásico y comienzos del Jurásico (hace aproximadamente 200 millones de años), producto de los cambios y movimientos de las placas tectónicas. El proceso de fragmentación de este supercontinente condujo primero a dos continentes, Gondwana al sur y Laurasia al norte, separados por un mar circumecuatorial (mar de Tetis) y posteriormente a los continentes que conocemos hoy. Dicho proceso geológico de desplazamiento de las masas continentales (deriva continental) se mantiene en marcha al día de hoy.